jueves, 10 de julio de 2008

300 Millones de Olvidados

En el mundo viven unos 300 millones de indígenas repartidos en más de 70 países. El próximo martes 9 de agosto se celebra el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas. Herederos de una cultura y de una respetuosa relación con el medio ambiente, los pueblos indígenas de todo el mundo comparten los mismos problemas en la defensa de sus derechos y el reconocimiento de sus identidades. Es el caso de las comunidades indígenas irulas de la India y de los chorotegas de Mosonte en Nicaragua que luchan, con el apoyo de Ayuda en Acción, para recuperar su cultura y tradiciones y hacer que sus reclamaciones sean escuchadas.
5 de agosto de 2005.- En la India, el tsunami que el pasado 26 de diciembre asoló las costas del sudeste asiático no solo afectó a las comunidades pesqueras que vivían a orillas del mar. Otros colectivos, menos visibles e históricamente marginados, fueron igualmente golpeadas por el maremoto. Es el caso de las comunidades indígenas irulas, que sólo en el Estado de Tamil Nadu conforman más de 150.000 personas.
Los irulas son seminómadas, no poseen tierras, presenta altos niveles de analfabetismo y viven de la caza, la recolección y la pesca tradicional, en asentamientos aislados y en las desembocaduras de los ríos. Tradicionales moradores de los bosques donde se dedicaban a cazar ratas y serpientes y a vender miel, cera o leña, el Gobierno indio declaró ilegal hace tres décadas (Ley de Protección de Bosques de 1976) su medio de vida. En ese momento abandonaron forzosamente su aislamiento y se desplazaron cerca de otras comunidades tratando de encontrar nuevos sustentos que no han conseguido sacar a estos adivasi o aborígenes de la situación de extrema pobreza y marginación en la que viven.
Explotados desde entonces en los más diversos trabajos, los irulas sobreviven trabajando las tierras de los terratenientes en condiciones de semiesclavitud y de la pesca en canales y aguas interiores donde también recolectan lombrices que venden a los criaderos de gambas. Los irulas han sido clasificados por el Gobierno indio como “comunidades tribales catalogadas”, lo que en teoría les facilita el acceso a una serie de recursos de los que se ven privados en la práctica: educación, sanidad, diferentes tipos de ayudas, títulos de propiedad de sus tierras… Ni tan siquiera poseen documentos que acrediten su identidad.
El tsunami no ha hecho más que agravar esta situación de exclusión y marginalidad. Considerados por el Gobierno y las comunidades de pescadores “no afectados directamente” por la catástrofe porque sus pérdidas no han sido “comparables” a las de los pescadores, lo cierto es que los irulas han sido apartados de las ayudas desde el primer momento y segregados dentro de los campos de desplazados. Vivir de la basura
Así sucedió en el campo de Muttakkad, donde 23 de estas familias irulas vivían apartadas del resto por ser considerados “inferiores”. Marginados por completo por este motivo, no recibían la asistencia necesaria y ni tan siquiera poseían las cartillas de racionamiento que permitían acceder a los bienes básicos distribuidos por el Gobierno. La situación se veía agravada porque nadie supervisaba el reparto de unas ayudas que los pescadores impedían que llegaran a los irulas, que mientras tanto sobrevivían escarbando entre la basura. Ayuda en Acción y ActionAid India, organización a través de la que trabajamos en el país desde 1982, se ocuparon desde el primer momento de atender a estas comunidades y de poner fin a esta situación de discriminación. En colaboración con la ITWWS (Irulas Tribal Women Welfare Society), ActionAid distribuyó, durante las primeras semanas, ayuda humanitaria y asistencia médica a estas 23 familias. Desde hace varios meses, estas familias viven en refugios temporales que ellos mismos han construido en los terrenos comprados por nuestra Organización y cedidos en propiedad en Nemelli; un emplazamiento a 7 kilómetros del campo de desplazados de Muttakkad. Nuestra Organización también les ha facilitado nuevos aparejos, redes de pesca y 16 bicicletas.

“Pero de lo que estamos más orgullosos es de que la tierra en la que vivimos es nuestra, de nuestra propiedad, y eso nos hace sentirnos mucho más libres”, asegura Kalaiselvi, coordinadora irula de la ITWWS en Nemelli.
ActionAid, ha planificado una intervención a largo plazo en materia de educación, sanidad, vivienda y medios de vida para todos los irulas afectados por el tsunami. “Esta será la primera generación irula que vaya a la escuela y eso desde luego va a suponer muchos cambios positivos para nuestra comunidad”, afirma Kalaiselvi, Renace la cultura indígena de Mosonte
Mosonte se encuentra en Nueva Segovia, un departamento al norte de Nicaragua en la frontera con Honduras. En la actualidad viven en el municipio 7.700 habitantes, el 88% descendientes de indígenas chorotegas. Una comunidad indígena que enfrenta pobreza, analfabetismo y un asilamiento político, geográfico y social. Sin embargo, frente a otros pueblos indígenas, la posesión de la tierra, reconocida por un Título Real de 1773 otorgado por la corona española, constituye un patrimonio sobre el que esta comunidad indígena está construyendo su propio desarrollo.
Además de estos problemas -moneda común para los más de 300 millones de indígenas que hay en el mundo-, los chorotegas de Mosonte han tenido que afrontar el deterioro de su identidad cultural y la pérdida progresiva de sus tradiciones y costumbres. La influencia de otros pobladores y la identificación durante doscientos años del indígena con “atraso y subdesarrollo” hicieron mella en la cultura indígena de Mosonte. La llamada “trasculturización” se tradujo entonces en la asunción de ciertos patrones culturales ajenos y el desprecio de los propios.
Para detener esta pérdida y contribuir al rescate de la identidad cultural y del patrimonio histórico de la comunidad indígena, Ayuda en Acción Nicaragua ha publicado un libro elaborado por el propio Pueblo Indígena de Mosonte. En coordinación con el Ministerio de Educación nicaragüense, este material está permitiendo que profesores de primaria y secundaria de la zona transmitan a sus estudiantes sus propias raíces.
Se trata con esto de que las mujeres y hombres indígenas redescubran y valoren su historia y preserven y fomenten su cultura a partir de sus propias capacidades.
“El Estado nicaragüense reconoce la existencia de los pueblos indígenas que gozan de los derechos, deberes y garantías consagrados en la Constitución”, comenta Haydée Castillo, coordinadora de Ayuda en Acción en Nueva Segovia. “Esta publicación es un paso más para avanzar de un Estado legal a otro cada vez más real”, explica Haydée. La cultura de Mosonte se basa en un sincretismo religioso que combina la tradición católica e indígena. Con esta publicación, en la que se incluyen leyendas, cuentos, canciones y mitos de los indígenas de Mosonte, los estudiantes conocen la historia de un pueblo como el chorotega integrado por más de 92.000 indígenas concentrados en el norte de Nicaragua.
Desde el año 2000, Ayuda en Acción viene apoyando al Pueblo Indígena a través del fortalecimiento de sus instituciones. Es el caso del Consejo de Ancianos, organismo desaparecido en 1927 y que gracias al esfuerzo de los habitantes de Mosonte y del apoyo de nuestra Organización volvió a constituirse en 2003. En la actualidad, el Consejo de Ancianos supervisa el buen funcionamiento de las instituciones de los indígenas de Mosonte.
“Los pueblos indígenas de Nicaragua históricamente hemos tenido que enfrentarnos a distintas amenaza de nuestros derechos, afirma Fermina Gómez, alcaldesa de vara del Consejo de Ancianos de Mosonte. Hoy nos encontramos dentro de un proceso reivindicativo de nuestros derechos ancestrales”.
Para Ayuda en Acción nuestro compromiso con las comunidades indígenas persigue encontrar, construir y desarrollar junto a ellos y ellas, proyectos de vida digna, reafirmar su identidad cultural y fortalecer a los representantes de estas comunidades para que trabajen con otras organizaciones tribales para que su voz y sus denuncias sean escuchadas y tenidas en cuenta.
Ayuda en Acción es una Organización No Gubernamental para el Desarrollo que, desde 1981, trabaja para mejorar las condiciones de vida de las comunidades más desfavorecidas, en 17 países de Asia, África y América, en los que impulsamos proyectos gracias al apoyo económico de más de 187.000 españoles.

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